Es el tejido del que todos ya han hablado. El terciopelo se ha convertido en la segunda piel de todos esos hombres que saben divertirse con la moda, y se presenta como la opción más apetecible, tanto para ellas, como para nosotros e incluso para darle una segunda vida a las piezas más emblemáticas de un hogar.
Alejado de esa estética propia de los ambientes excelsos, el terciopelo se adapta a la calle e incluso las marcas de gran consumo revisten sus blazers con este tejido, configurando piezas de una estética a medio camino entre el glam de los setenta y la decadencia grunge de final del siglo veinte.
Así, ha conseguido convencer, y triunfa sobretodo en una versión que prioriza la faceta fresca del tejido frente a su alma más barroca. De hecho, marcas como Balmain o Haider Ackermann lo han convertido en el material estrella de su Prêt-a-Porter masculino para el Invierno 2016/2017. En todo caso y con independencia de los matices que tú le des, la conclusión es clara: este invierno no deberías renunciar a poner cierto terciopelo en tu día a día.