Sea para recibir visitas en casa, para una cita o para un momento de relax, aquí tienes los discos y playlists a tener en cuenta

Como hombre con estilo que eres, sabrás que en los detalles está la diferencia y uno de ellos es la música. Una canción apropiada contribuye a la creación de ese ambiente idóneo para la ocasión indicada. Es por eso, que desde aquí vamos a daros a conocer algunos discos con la música más elegante que todo gentleman debe tener a mano. Desde el soulful house (no confundir con chill out), al jazz, pasando por la  música folk o country (una guitarra acústica puede destensar el ambiente en cuestión de segundos) ¡Todo lo elegante lo tienes aquí!

¡Dale al play!

El primer disco que hemos seleccionado es una banda sonora,original, de una película de Clint Eastwood, “Sully”. Pasemos por alto que el bueno de Clint se llegó a copiar a sí mismo (el leitmotiv del tema central recuerda mucho al de la película “Más allá de la vida”, del mismo director y cuya banda sonora es también de su autoría).

Para “Sully” el director, decide contar con un grupo formado por músicos folk y jazz alrededor de la vocalista con 5 nominaciones al Grammy a “Mejor Álbum de Jazz Vocal”, Tierney Sutton con su “Tierney Sutton band”.

El disco combina partes más orquestrales con otras en las que la composición instrumental es más reducida: con un piano, un contrabajo y la voz de Tierney con esa calidez y entonación precisa de quien lleva años haciendo lo mismo. Así, el disco crea una atmósfera que no molesta, no invade. Simplemente está ahí, rellenando cada rincón de la habitación como un hilo musical de enorme nivel. Eso si, un consejo: no prestéis demasiada atención a los solos de piano, a menos claro está, que queráis acabar profundamente hipnotizados o lo más probable, dormidos.

El siguiente disco es de los Pimpinela de USA: Babyface y Toni Braxton. A ambos los conocemos de sobra, intuyo (y si no ya estáis corriendo a escuchar su discografía en Spotify, insensatos). Lo de los Pimpinela es por lo de los temas. El disco reflexiona sobre el amor, el desamor y la vuelta a empezar, de ahí un título tan ilustrativo, “Love, Marriage & Divorce”.

Ambos han estado haciendo espectáculos en USA en los que se incluye cena y concierto por un “módico” precio de en torno a 700 euros la entrada, vamos, una ganga. En cuanto al estilo de este disco, tiene mucho que ver con lo que ambos artistas han estado haciendo durante casi toda su vida profesional, la música soul y algún toque de blues.

Los dos poseen una voz totalmente privilegiada y profunda, “que te toca”. Las armonías juegan contigo, te erizan la piel en ocasiones. Todo con muchísimo gusto. Con enorme clase. Es otro de esos álbumes que los puedes poner y que marchen solos, no los toques. En minutos todo el que se encuentre en la estancia tendrá una “smiley face”. Ojo al dato, si lo que os traéis entre manos es un striptease…la pista número 7, “Take it back” es ideal para sustituir al tan machacado “Let’s get it on” de Marvin Gaye.

Llegó el momento de invitar a un saxo a la fiesta. El disco de René Marie, “Sound of red”, es un clásico moderno. Combina los principios fundamentales de la música jazz, los contratiempos, las improvisaciones, el swing, las disonancias…todo elegantemente remasterizado para sonar de la manera más fresca posible. Resulta asombroso ver cómo la música acompaña a la voz de la cantante en cada uno de los movimientos que realiza por la melodía. Fascina la entonación idéntica de instrumento y voz. Del que podríamos decir que es el disco más puro de la artista, pero igual que el resto en cuanto a calidad y calidez. Y es que, sin duda esta americana de 61 años, podría ser considerada una digna sucesora de Ella Fitzgerald o Sara Vaughan, sus influencias más evidentes tal y como ella misma ha manifestado en más de una entrevista.

El último de los discos procede de este lado del charco, de una banda indie de Manchester, Rivers & Robots, y cuyo título es “All things new”. Se trata del primer disco como grupo de esta banda, después del cual vinieron dos más y de igual o mejor calidad.

El caso de estos chicos es muy curioso. Están considerados como un grupo indie de música de culto cristiana. ¿Cómo te quedas? En palabras de su fundador, Jonathan Ogden, todo nació cuando comenzó a cuestionarse su lugar en el mundo y tras unas conversaciones con Dios. Éste – según el autor-, le aclaró que debía glorificarlo a través de la combinación de sintetizadores, baterías, bajos y una armonía paciente y esponjosa que, desde luego, te lleva en ascensión hasta lo más alto y te acurruca en una nube. ¡Vamos, su objetivo lo cumple! Lo que ya no podemos garantizarte es si ahí te encontrarás con el Todopoderoso o simplemente caerás frito como un niño chico después del biberón. Bromas aparte, probad su música, no os defraudará.